
Cómo saber automáticamente si un contacto quiere comprar, vender o alquilar
Tu equipo recibe treinta mensajes en un día. Ocho son de gente que quiere vender. El resto busca piso, pregunta por un alquiler o quiere saber el precio de algo que vio en un portal.
Si todos entran en la misma bandeja, los ocho propietarios esperan su turno detrás de los curiosos. Y un propietario que espera es un encargo que se puede ir a otra agencia.
Clasificar cada contacto al llegar arregla ese orden. Se puede automatizar sin que la persona sienta que la están interrogando.
Lee primero lo que ya te ha dicho
La mayoría de la gente cuenta lo que quiere en la primera frase. Antes de preguntar nada, el sistema tiene que leerla.
- «Quiero saber cuánto vale mi piso» o «estoy pensando en vender»: propietario.
- «¿Sigue disponible el piso de la calle Mayor?»: comprador o inquilino interesado en un inmueble concreto.
- «Busco algo de tres habitaciones por la zona»: comprador o inquilino sin inmueble concreto.
- «¿Cuánto cobráis?»: puede ser cualquiera. Aquí sí hay que preguntar.
Si la intención está clara, no la vuelvas a preguntar. Pocas cosas molestan tanto como tener que responder dos veces lo mismo.
Las preguntas, de una en una y en este orden
Cuando falte información, pregunta de una en una. Por chat nadie quiere rellenar un formulario de siete campos.
- ¿Quieres comprar, vender o alquilar? Solo si no quedó claro en el primer mensaje.
- ¿En qué zona? Vale para cualquier intención y te dice si ese contacto es para tu agencia.
- ¿Para cuándo? Separa a quien vende este mes de quien se lo plantea para el año que viene.
- A quien vende: ¿la vivienda es tuya y está libre o alquilada? A quien compra: ¿tienes la financiación resuelta o en trámite?
- ¿Cómo prefieres que te contactemos? Al final, cuando la persona ya ha visto que la estás atendiendo.
Pedir el teléfono al final tiene su razón. Si es lo primero que preguntas, mucha gente se va antes de contarte nada.
Qué hacer con cada resultado
- Propietario con prisa: aviso inmediato al agente de captación, con la conversación resumida. Llamada ese mismo día.
- Propietario que se lo está pensando: seguimiento programado y una valoración orientativa como excusa para volver a hablar.
- Comprador con financiación y zona clara: propuesta de visita en el mismo chat.
- Comprador o inquilino sin fecha: se guarda en el CRM con sus criterios para avisarle cuando entre algo que encaje.
- Fuera de tu zona o sin intención real: respuesta amable y sin seguimiento.
Tres errores frecuentes
Preguntarlo todo de golpe
Un mensaje con cinco preguntas numeradas parece un formulario. La persona contesta a la primera, o a ninguna.
Esconder que es un asistente automático
Desde agosto de 2026, el Reglamento europeo de Inteligencia Artificial exige que las personas sepan que hablan con una IA, salvo que sea evidente. Y cuando lo saben desde el principio, tienen más paciencia con las preguntas. Basta con algo como «soy el asistente de la agencia, te paso con un agente en cuanto sepa lo que necesitas».
Clasificar y no guardarlo
Si el resultado no queda en el CRM con su etiqueta, mañana nadie sabrá que esa persona quería vender. La clasificación solo sirve si el agente la ve al abrir la ficha.
Así funciona Conversión 360 por dentro: lee el primer mensaje, pregunta solo lo que falta y deja el contacto clasificado en tu CRM, sea cual sea el canal por el que escribió.